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Cuando sientas que ya no es tu lugar, vuela.

Cuando sientas que ya no es tu lugar, vuela.

Con miedo e incertidumbre ten en valor de seguir adelante, y no temas empezar de nuevo.

Por: Michelle V. Mancero

 

Cuando sientas que ya no es tu lugar, debes soltar, este principio de salud emocional y mental me enseñaron mis papás cuando era niña, en ese momento creía que solo se aplicaba para amores y amigos, pero en el camino aprendí que también aplica para las relaciones laborales. Tomar esa decisión me llevó varios meses, porque me costaba pensar que aquello que desde el inicio de la Universidad había sido un sueño, tristemente había perdido todo sentido para mí; con el tiempo y de manera constante empezaron a sonar un par de preguntas en mi cabeza: ¿Realmente quiero dedicarme a esto? ¿De qué forma aporta esto a crear la vida de mis sueños? En ese momento (por miedo a mi respuesta) no tenía tiempo, ni ganas de escucharme.

Hasta que en junio de este año 2022 me contagié de COVID-19 y con tanto tiempo libre, una tarde decidí reflexionar y escribir las respuestas a aquellas preguntas, y la verdad era que no quería seguir haciendo lo mismo, es decir, amo ser abogada, pero el tiempo me mostró que esa rama en la que estaba trabajando no era mi lugar, porque definitivamente ya no me daba paz mental. Debo decir que en mi retrospectiva me di cuenta que no estaba alineado a mi personalidad, o a mi idea de contribuir al mundo; y también entendí que no aportaba a crear la vida de mis sueños, si bien adquirí mucho conocimiento y práctica que son herramientas profesionales muy valiosas; estaba intelectualmente agotada; emocional, mental y energéticamente drenada, en pocas palabras, yo no me sentía yo.

Afortunadamente mi profesión es tan vasta que en medio de ese cuestionamiento encontré otra rama del Derecho que hizo que mi mente explote, que me recordó mi amor por la música, la pintura, el cine, la moda, por todas las increíbles cosas que puede crear el ser humano, y contemplar esta perspectiva me dio claridad, sentí que todo había vuelto a su lugar, porque es la más perfecta armonía entre mi amor por todo lo que amo, el arte, la creatividad y mi profesión, con el plus de visualizarme contribuyendo a crear los negocios y las vidas soñadas de cientos de personas.

Cuando finalmente verbalicé todo esto, recordé el mismo principio que me enseñaron de niña: CUANDO SIENTAS QUE YA NO ES TU LUGAR, VUELA.  Ser consciente del paso que debía dar no solo me devolvió paz, sino que también me devolvió mi libertad. Una vez que tomé esta decisión sentí justo y necesario dedicar tiempo para mí; así que estuve ocupada de una manera muy poco convencional, volviendo a encontrar mi calma, mi inspiración, mi creatividad y mi capacidad de asombro. Volví a mi centro para sentirme nuevamente yo.

Últimamente he estado pensando en mi siguiente movimiento y me topé con sensaciones que mi cuerpo no experimentaba hace tiempo, se trataba del miedo y la incertidumbre de empezar desde “cero”, y con ellas, preguntas que mi cabeza tampoco se había preocupado en formular, incluso llegué a pensar que era mejor quedarme donde estaba (que al fin y al cabo no era tan malo).

Pero luego respiré y decidí volver a estar en el presente, y muy objetivamente recordé que soy una Michelle que ha avanzado unas gradas hacia la vida de sus sueños; que pese a que no parecía, el lugar, el tiempo y las personas con las que había compartido ese momento de mi vida, no había sido tiempo perdido, todo lo contrario, obtuve un tremendo conocimiento técnico sobre mi profesión, pude trabajar en mí, conocerme más y descubrir cosas que no sabía que podía ser o hacer.

Aprendí a valorar mi talento y mis capacidades como profesional, también a poner límites, sobre todo a decir no (porque soy una people pleaser en rehabilitación), pude fortalecer mi carácter, superar mi miedo a hablar con personas en situaciones de poder, y sobre todo aprendí a usar mi voz y a ocupar mi espacio.

Concienciar todo este aprendizaje me permitió entender que gracias a este camino, no se trata de un nuevo comienzo desde cero, sino un nuevo comienzo desde toda esta experiencia, con todas las herramientas, habilidades y competencias que adquirí, desde esta versión mía más experimentada y segura de mí misma.

 

En Ikigai Studio somos expertos en crear productos de papelería con alma, que aparte de ser verdaderamente útiles, prácticos y multi propósito, te guiarán para armonizar tu vida y encontrar así, tu razón de vivir.

Nuestra misión principal como marca, no está en que sepas organizarte como un experto, ni que domines al cien por ciento tu tiempo en todos los aspectos de tu vida. Nuestra misión está en educar y conscientizar el aprender a vivir una vida sin piloto automático. En romper con patrones que no sirven y en entregar herramientas que nutran tu verdadera razón de vivir.



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